No es lo que digo, sino cómo lo digo

“No es lo que digo, sino cómo lo digo”. Escuché esa frase muchas veces y hoy más que nunca me […]
febrero 2, 2024

“No es lo que digo, sino cómo lo digo”. Escuché esa frase muchas veces y hoy más que nunca me hace sentido.

En la vida del emprendimiento y sus diferentes variables, el negocio de bienes raíces hay mucho contacto con las personas, conversaciones, diferentes puntos de vista, aprendizajes, tabúes etc.

En estos tiempos la comunidad hispana en los Estados Unidos está despertando y dejando de ser “cola para ser cabeza” y ¡eso está super bien!

Sin embargo, aún nos queda un largo camino que recorrer para aprender. Al momento de escribir éste artículo me encuentro desempeñando la actividad de prestamista privada o fuerte, que también se conoce como hard money lender (HML).

Un hard money lender es una persona que generalmente presta por un período breve, es una forma de recaudar dinero rápidamente, pero a un costo más alto y una relación LTV (Loan to Value) más baja. Con un colateral en garantía, por ejemplo, un inmueble.

Me toca educar sobre el servicio, y me encanta hacerlo; en muchas ocasiones, sobre todo con ciertas enseñanzas que hay de moda por ahí (de que las personas no necesitan experiencia, dinero, crédito, básicamente nada) para hacer este negocio, al parecer hace creer que tampoco deben tener conocimiento de lo que se están metiendo.

Esto es lo que sucedió:

Una persona interesada en entrar al negocio me llama por teléfono. Sin dar mucha explicación me solicita una POF (carta de prueba de fondos), esto permite al vendedor saber que usted tiene efectivo disponible para cubrir los costos de compra, como el pago inicial y los costos de cierre. Una carta de aprobación previa o precalificación confirma que un prestamista ha acordado provisionalmente prestarle una cantidad específica.

Al yo hacer ciertas preguntas básicas y la persona no saber las respuestas se frustra y termina colgando el teléfono. ¿Pero cómo asiiiiiiiii?

Esta es mi recomendación para usted.

Al iniciar el negocio de bienes raíces, asegúrese de aprender lo básico (lenguaje técnico, palabras frecuentes y abreviaturas). Estudiar un poco de urbanidad también es bueno porque si las preguntas que se hacen usted no tiene respuesta, y para variar se enoja, no sabe manejar sus emociones, ¡no hay forma humana posible para satisfacer su petición!

Usted está en la OBLIGACIÓN de conocer el monto que solicita (solo usted sabe cuánto va a ofrecer por la propiedad), la dirección de la propiedad y tener la liquidez para el inicio de los arreglos (EMD, DP, CC…etc.) Dinero de depósito, enganche, gastos de cierre y algo para iniciar el proyecto en caso de una compra para renovación (fix and flip).

Cada prestamista tiene sus requisitos, en su mayoría son similares, pero no iguales y se reserva el derecho de si le presta o no.

Enojarse con su posible prestamista no le va a ayudar, cerrar el teléfono mientras se le educa mucho menos.

Tome en cuenta practicar lo siguiente:

  1. Tenga papel y lápiz en mano
  2. Tenga sus preguntas listas
  3. Tenga las matemáticas (oferta por lo menos) lista y super importante
  4. !Tome notas por favor!

Ningún banco comercial le daría una POF sin antes obtener información básica, ¿verdad?; Lo mismo pasa con los HML.

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Autor

Jenny Repko

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